Porque esta de moda, porque hay mucha gente que lo juega, porque se ve tan chulo en televisión, porque no tengo nada que hacer los sábados y todos mis amigos juegan o porque es bueno para los que tienen aspiraciones en el mundo corporativo.
Pero a mí no me gusta el golf por ninguna de las razones de arriba, a mí me gusta por que se parece a la vida misma: Con la práctica, uno se vuelve mejor, pero no llega a ser perfecto.
Como en la vida, en el golf hay arena, partes llanas y extensas, obstáculos y abruptos en el camino, lagos, montañitas. Y también como en la vida, el grado de juventud no importa, sino cuan diestro. Como en la vida, el truco esta en los detalles, en darte cuenta la velocidad del viento, si lo hay, si el green es plano o tiene pendiente, de percatarte cual es tu ángulo y desde que donde puedes lograr el mejor tiro, como cuadrarte y como enfrentar la bola, sin moverla, a que velocidad atacar, cuando usar guantes y cuando no.
Igual que en la vida, en el golf solamente te vuelves mejor yendo solo al range y concentrándote en mejorar la técnica, en disciplinar los músculos pero más que todo, la mente, lograr abstraerte y mirar a tu objetivo, revisar que tengas la posición correcta, la cabeza donde debe ir y moverte de una manera determinada.
En este deporte, como en la vida, hay que aprender a agarrar, unas veces con mas tensión y otras mas suavemente y que ahí esta la diferencia en alcanzar en menos golpes la meta. Como en la vida, los palos van por números y cada uno tiene su uso, según tu objetivo, situacion y según la distancia.
En Golf, como en la vida, también hay etiqueta, hay reglas claras y si no te comportas en consecuencia, se impone una penalidad segun el agravio. Tocar la bola de otro con la tuya, cuesta 2 golpes, así que es mejor decirle a tu compañero que marque su bola y la retire de tu espectro. Más aun no puedes agarrar tu propia bola y limpiarla en cualquier momento, la belleza de los detalles y los similes con la realidad.
Pero lo más importante y lo más parecido entre el golf y la vida, es que no juegas contra nadie. Juegas contra tí mismo, tratando de superarte a tí mismo. Llevas una bolsa, cargada de herramientas, que tienes que saber escoger según la situación, tienes que saber cuando dejarla atrás y escoger solo un palo y como en la vida, tener una bolsa muy pesada puede costarte.
Por eso me gusta el golf, porque cada vez que toco los palos siento que la bolsa de mi vida se vuelve menos pesada y porque me vuelvo mejor.
By Carlos Vivas. PGA Golf member.